YO CAMINO

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lunes, 13 de febrero de 2012

"CUBA" RESUMEN BIOGRÁFICO O RADIOGRÁFICO DE FIDEL CASTRO

Cuba representa para mi? Los años de mi primera infancia donde me formé y aprendí a crecer. Desde la toma castrista, Cuba representa tristeza, injusticia y lamento. Yo no es que esté indignado sino que vivo indignado, no solo por la total ausencia de libertades que existe en mi patria sino por la impunidad más absoluta de la tiranía cubana en cuanto a los métodos que usa para aplastar a todo aquel a quien se opone a su régimen dictatorial ========================================================

                            RESUMEN BIOGRÁFICO O RADIOGRÁFICO DE FIDEL CASTRO

Este escrito asume su condición de radiografía porque retrata cómo se fue formando desde la niñez la estructura mental del biografiado, Fidel Castro Ruz, bajo los impulsos telúricos emocionales intensos que lo empujaron a erguirse sobre los que lo rodeaban y finalmente, a dominarlos, y cómo lo ayudaron sus cualidades físicas y mentales en ese empeño, que fue tan exitoso que ha moldeado no sólo la historia de Cuba, sino la de las Américas, e incluso, ha repercutido de modo notable en la del Mundo.

Es por su triunfo innegable que esta biografía se restringe a la dimensión histórica y no a sus dos matrimonios, ni a sus hijos, ni a sus aventuras amorosas, ni a sus relaciones ni confrontaciones con las personalidades más ilustres de nuestra época, Eisenhower, John F. Kennedy, Nixon, Carter, George W. Bush, los Papas, Jruschov, Gorbachov, Ben Bela, Mandela, Ortega, Chávez, Fox, etc. Para ese anecdotario de farándula se sobran los libros, a veces desmesurados en tamaño, los resúmenes y artículos. Esta radiografía tampoco es un catálogo de elogios o insultos, pues cada calificativo o emerge con naturalidad de los hechos o de él mismo cuando en dos discursos cruciales, con menos de dos años de diferencia entre uno y otro, se autocalifica.

Por este enfoque psicológico, aunque el lector haya leído toda la literatura sobre el personaje, encontrará aquí la novedad de una luz de rayos X que le servirá para conocer la esencia real de quizás la personalidad más interesante e influyente de nuestros tiempos.

Arnoldo Águila


Fidel y el Che Para bien o para mal, de un modo que incluso sus peores enemigos jamás podrán borrar, Fidel Castro Ruz ha incrustado su nombre como líder político en la historia del mundo, como lo hicieron Lenin, Stalin, Hitler, Mussolini, Mao, etc., desde luego, de modo muy diferente a como lo hicieron Ghandi, Washington, Jefferson, Roosevelt, DeGaulle, Martin Luther King, etc.
Aquí intentamos encontrar las claves que nos permitan entender esta figura ya histórica y, como en todos nosotros, esas claves de Fidel se encuentran en la niñez.

Nació de una unión consensual el 13 de agosto de 1926 entre un inmigrante español rico dedicado a la producción azucarera y una sirvienta y aquí reside una de las claves que conformaron su personalidad como nos cuenta José Ignacio Rasco, compañero de Fidel desde la escuela a la Universidad: "Recuerdo a Fidel cuando llegó al Colegio de Belén con un aspecto un tanto 'aguajirado', de muchacho de campo, de tierra adentro. Entonces era bien retraído, tímido, un poco cortado por su situación familiar y social. Como es sabido, Fidel era hijo ilegítimo de Ángel Castro y de Lina Ruz, quien llegó a la finca en calidad de sirvienta y terminó siendo la señora de la casa. Don Ángel era un español rancio, que había desembarcado en Cuba como soldado español para pelear contra los independentistas cubanos. Luego de terminada la guerra regresó a España, pero más tarde volvió a Cuba para hacer fortuna -y la hizo- como terrateniente, al parecer, de poca ética en sus negocios. Se convirtió en un rico latifundista. Al decir de algunos era persona tosca, de modales rudos y duro con su hijo más rebelde, que era Fidel". [1]

La historia familiar es como sigue: Ángel Castro era analfabeto y una maestra, María Luisa Argota, le enseña a leer y a escribir, con la que termina casándose y con la que tiene dos hijos. Más de una decena de años después llega una mulata con una hija de 14 años, Lina Ruz, con la que Ángel sostiene relaciones extramaritales de la que nacen Ángela y luego Ramón. La esposa ya no acepta esta situación y se va de la finca. Lina tiene un tercer hijo que es precisamente Fidel, y más tarde, Raúl.

Como la esposa Maria Luisa le establece una querella legal, Ángel envía a los hijos ilegítimos a Santiago, cuando Fidel cuenta con 4 años de edad. A los ocho años es bautizado como Fidel Hipólito, pero no aparece para nada el nombre de su padre. El reconocimiento paterno ocurre cuando Fidel tiene 17 años, en 1943, y entonces ya aparece registrado su nombre definitivo: Fidel Alejandro Castro Ruz. ¿Por qué "Alejandro"? Coincido con los que opinan que ese nombre que sustituye al "Hipólito" fue escogido por el joven de 17 años. Su atracción por ese nombre lo llevará a usarlo incluso como seudónimo cuando esté conspirando. Y ese dato se une con la atracción que según otros sintió por Mussolini... Alejandro "El Magno", Mussolini...


Ese trauma de ser hijo bastardo, e incluso de no recibir cariño de su padre, pues como cuenta el padre Llorente, Ángel Castro ni siquiera asistió a la graduación de Fidel en la escuela jesuita de Belén en La Habana en 1948,[2] lo han sufrido muchos, y aunque casi siempre deja secuelas, en general es superado, pero sobre su carácter dice Rasco "...carece de sentido del humor. No sabe reírse de sí mismo. La gravedad solemne suele ser su modo ordinario de conversar. Anda muy ajeno al choteo cubano, no obstante ser ameno en su conversación, en la que gusta más de la hipérbole y del suspenso".[3] Pero no sólo de la hipérbole y del suspenso, sino también de la mentira, como dice el padre Llorente, el padre jesuita que era su confidente en la escuela de Belén, "El acostumbraba a mentirme y a inventar cuentos elaborados para salirse con la suya." Y Fidel le reconocía sin asomo de vergüenza que ésa era su segunda naturaleza.[2]

Ese no saber reírse de sí mismo, tan ajeno a la sicología típica del cubano, es un índice de su incapacidad de sobreponerse a su trauma. Lo que se comprueba cuando ya hombre no manifiesta sentimientos filiales cuando muere su padre, o cuando en el sepelio de su madre le critica a su hermano Raúl el mostrar sus sentimientos. O cuando incluso en uno de sus
discursos él dice: "No sé qué tamaño tendrá el rancho en Texas del señor W.; sí recuerdo que mi padre dominaba sobre más de diez mil hectáreas de tierra." ¿Por qué comparar al odiado jefe del imperialismo (W. se refiere a George W. Bush) con su padre?

Mientras realizaba sus estudios en Santiago de Cuba, le escribió al Presidente de los Estados Unidos de aquel entonces una carta en la que le pedía cierta cantidad de dinero —petición que está registrada en documentos—, cosas de muchachos, pero ciertamente no de cualquier muchacho, pues esa petición implica que se siente con derecho a recibir, un cierto desbordamiento del "yo", o por hacerlo de público conocimiento en su escuela, un deseo de sobresalir sobre los demás, una necesidad imperiosa de mostrar de lo que era capaz, de que era mejor que los demás a pesar de su origen. Esto se palpa mejor en su actividad en los deportes donde en realidad se destaca en casi todos por sobre todos los demás debido a sus extraordinarias cualidades físicas. También sacaba buenas notas, pero era un finalista: siempre se colocaba a sí mismo al borde del suspenso porque no estudiaba hasta que eran inminentes los exámenes finales, para luego en un esfuerzo maratónico donde apenas dormía, usar entonces la extraordinaria memoria fotográfica, que le permitía alardear arrancando las páginas de los libros después de "fotografiarlas" y recitarlas por número de página. Es decir, todo un cuadro sicológico de una persona que necesita la atención y la admiración de los demás.

Pero la "locura juvenil" que cuenta Rasco más interesante, que en sus rasgos esenciales Fidel repetirá una y otra vez durante toda su vida es "...la apuesta que hizo con Luis Juncadella de que era capaz de tirarse de cabeza en bicicleta andante, a toda velocidad, contra una pared en las amplias galerías del colegio. Y lo hizo, al precio de romperse la cabeza y terminar inconsciente en la enfermería".

Aquí, desde la niñez, aparece bosquejado todo el cuadro de la personalidad de Fidel: un origen social ilegítimo; un padre autoritario de modales bruscos y de carácter fuerte, duro, que no lo trata con cariño, más bien con indiferencia; una constitución física excelente que le permite sobrepasar a los demás con facilidad; una memoria totalmente fuera de lo común, que le permite realizar hazañas escolares que no pueden realizar sus condiscípulos, y en el trasfondo sicológico un rechazo de sí mismo que lo impele contra toda clase de muros (el muro social que lo rechaza) conjugado con
una pasión telúrica de sobresalir, de hacer apuestas para demostrar que puede realizar lo que otros no se atreven, que es mejor que los demás, quizás para ganarse-derrotar así a su padre.[4]

Y ese rasgo esquizoide de lanzarse de cabeza sobre muros o sobre exámenes, colocándose en riesgo, y esa pasión telúrica por el poder, lo manifiesta en el Ataque al Cuartel Moncada, en el desembarco del Granma (que fue precedido de la afirmación pública de que en ese año serían libres o mártires, al estilo de una apuesta), y luego, ya en el poder, lanzándose de cabeza contra el Imperialismo Yanqui, y sobre todo, cuando años más tardes prácticamente pide la Tercera Guerra Mundial durante la Crisis de los Misiles. También durante toda su vida mantiene la necesidad enfermiza de llamar la atención rompiendo el protocolo o vistiéndose estrambóticamente de vez en cuando, estilo que luego otros líderes populistas como Evo Morales y Chávez han imitado. [5]

En la Universidad de La Habana en 1950 obtuvo el título de leyes junto con cierta reputación gansteril. Él "reconoció" una vez, para justificar esa acusación que arrastraba de sus años mozos, en un círculo de revolucionarios, uno de los cuales me lo relató en aquella época, que por un diferendo con un profesor, él le obligó a punta de pistola a escuchar la recitación de memoria de un libro sobre un largo tema objeto de la discrepancia. Es obvio que aquí encontramos un
leit motiv o lo que los jueces consideran un patrón de conducta: Fidel no duda en aplicar la intimidación a cualquiera que tenga una discrepancia con él, no importa quién sea el que discrepe. Por otra parte, hace gala de su memoria fotográfica, que quizás confunde con sabiduría. Pero tampoco se puede creer nunca nada de lo que dice sobre él mismo. Por ejemplo, siempre negó que fuera comunista hasta que un día dado, después de que tenía todo el poder en sus manos y ya no importaba, dijo que lo había sido desde mucho antes. Es decir, él es una fuente de información en la que no se puede confiar ni siquiera cuando habla de sí mismo.

La verdad fue que en la Universidad se afilió al grupo gangsteril de la Unión Insurreccional Revolucionaria, dirigido por Emilio Tro, rival de otro grupo pandillero, el Movimiento Socialista Revolucionario bajo el mando de Rolando Masferrer. Dice Rasco "En verdad Castro procuraba evitar roces peligrosos entre ambos grupos contendientes, y a veces coqueteaba con ellos y sus líderes. Tan pronto era perseguidor como perseguido. Todos estos afanes peligrosos le daban cierta jerarquía machista entre algunos dirigentes estudiantiles. Se le consideró autor o cómplice del asesinato, o tentativa de asesinato, de algunos líderes universitarios, entre otros, de Manolo Castro, Justo Fuentes y Leonel Gómez, pero, en verdad, las pruebas no aparecieron nunca. El propio sospechoso con frecuencia dejaba correr el rumor y la intriga". [6]

Ya su afán de notoriedad que lo llevaba a esas intrigas, a protagonizar hechos bizarros como traer la campana de la Demajagua a la Universidad de La Habana, una campana asociada con la independencia de Cuba de España, estaba dirigido hacia la conquista del poder; ya había leído a Mussolini, a Hitler; ya se había destapado su ansia de poder político y por ello aspiró a la presidencia estudiantil de la Escuela de Derecho y a la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria, pero no pudo vencer la suspicacia que sus compañeros manifestaron en las urnas. El Muro de Rechazo de la sociedad que lo rodeaba en sus inmediaciones no lo aceptaba una y otra vez, pero una y otra vez él se lanzaría sobre ese muro.
Fue en esa época que descubrió el marxismo, que se "bebió" los libros marxistas que vendían en la sede del partido comunista.

Sin embargo, como los comunistas no eran un movimiento destacado en Cuba, sino, al contrario, muy rechazado, no se adhirió a dicho movimiento de modo abierto, porque no era un camino práctico para alcanzar el poder. Luego, después del triunfo él aclararía su estrategia de esconder sus convicciones en varios discursos.

El regreso a Cuba del General Fulgencio Batista desde su exilio le abrió nuevas perspectivas en su búsqueda del poder. Él en 1948 se había casado con Mirta Díaz-Balart y el hermano de su esposa, Rafael Díaz Balart,se había convertido en miembro prominente del grupo político asociado con el General y él le pidió a su cuñado que lo introdujera con el mismo con la intención de inducir al General a que diera un golpe de Estado. Después que no pudo ni siquiera plantear el tema en su conversación con el General Batista, fue que decidió adherirse al movimiento "ortodoxo", porque calculó que éste tenía más posibilidades de triunfar en la vía electoral que el movimiento político del General.

Se adhirió al movimiento "ortodoxo", en pleno auge, aunque nunca obtuvo la confianza de Eduardo Chibás, quien lo lidereaba y quien se inscribió en la historia cubana como uno de sus dirigentes más ilustres y limpios, a pesar de o gracias a su suicidio, ideado como un aldabonazo para despertar la conciencia de los cubanos.

Y al final, el General Fulgencio Batista se decidió por el Golpe de Estado, dando al traste con la sucesión democrática el 10 de Marzo de 1952.

Dejado fuera de la escena por el General Batista y los ortodoxos más conspicuos, reedita lo que había hecho cuando niño en su apuesta de lanzarse en bicicleta contra un muro y planea y ejecuta con Abel Santamaría un asalto contra el cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de Julio de 1953.

El ataque al cuartel Moncada no fue dado por un grupo destacado de la oposición política que existía en contra del general Batista, oposición que buscaba en ese momento una salida democrática a la situación, sino por un grupo totalmente desconocido, pues tanto Fidel como los demás eran desconocidos en Cuba.


Era absurdo pensar que con sólo un año de dictadura incruenta, ese ataque fuera a galvanizar a un pueblo como para provocar el derrocamiento del régimen, aún en el improbable caso que tomaran el cuartel. Faltaba lo que en términos marxistas se conoce como la "situación revolucionaria" y ya Fidel se había leído varios libros de Marx y de Lenin, donde aparecía ese concepto.
El ataque no fue en modo alguno un medio real para derrocar a Batista, sino un golpe de estado en contra de los políticos antibatistianos de la época, un medio de atraer la atención pública, el foco político, hacia los ejecutantes del ataque y sobre todo a sus dirigentes[16].

Fidel más tarde fue condenado en un juicio, por un tribunal civil en el que uno de sus miembros votó en contra de la condena (Manuel Urrutia Lleó), a quince años de prisión, y a menos años el resto del grupo atacante. Es en ese juicio donde él pronuncia su famoso alegato de defensa que llamó posteriormente "La Historia Me Absolvera"[17] —título que remeda una frase de Hitler—, que es un alegato en favor de la democracia y de la justicia social, que de ninguna forma es comunista, ni siquiera socialista. Sin embargo, como el mismo Fidel reconoce después, ya él era marxista, comunista, aunque se sabe su admiración juvenil por Mussolini, aunque quizás él hubiera sido capaz de creer cualquier cosa que lo llevara al poder, porque para él, esa era su verdadera necesidad interna: demostrarles a los demás su valía.

Muchas veces los pueblos observan actos y hechos y no aprenden a valorarlos de modo adecuado: el discurso de defensa de Fidel en ese juicio se supone que sea la explicación ideológica de su lucha, lucha que comienza con muertos por ambas partes, pero en ese alegato Fidel esconde sus verdaderos objetivos y su verdadera doctrina. Como él continúa incitando a la lucha más tarde, muchos de los que se le unen, que incluso
mueren a lo largo de la lucha, mueren engañados. El 8 de mayo de 1959 en la Plaza de la Revolución en La Habana, a cuatro meses despúes del triunfo, dijo: "Yo no sé de qué forma se podrá hablar...¿Es que alguien pueda pensar que encubrimos obscuros designios? ¿Es que acaso pudiera alguien afirmar que hemos mentido alguna vez al pueblo? ¿Es que acaso pudiera alguien pensar que somos hipócritas? ¿Entonces, cuando decimos que nuestra revolución no es comunista, por qué ese empeño en acusar a nuestra revolución de lo que no es? Si nuestras ideas fuesen comunistas lo diríamos aquí".

Es decir, el que encubre sus designios obscuros es un traidor, también se autocalifica de mentiroso e hipócrita si estuviera engañando al pueblo en ese momento (8 de mayo de 1959) cuando está negando que la revolución es comunista.

Sin embargo, el 2 de diciembre de 1961, menos de dos años después, dijo en un discurso "¿Creo en el marxismo? Creo absolutamente en el marxismo. ¿Creía el primero de enero? Creía el primero de enero. ¿Creía el 26 de julio? Creía el 26 de julio". Es decir, que él mismo reconoció públicamente que desde el ataque al cuartel Moncada (26 de Julio de 1953) era comunista y no sólo lo ocultó hasta dos años después del triunfo, sino que lo negó enfáticamente hasta ese momento, como lo hizo el 8 de mayo de 1959 al decir lo que ya hemos citado: "¿Es que alguien pueda pensar que encubrimos obscuros designios? ¿Es que acaso pudiera alguien afirmar que hemos mentido alguna vez al pueblo? ¿Es que acaso pudiera alguien pensar que somos hipócritas? ¿Entonces, cuando decimos que nuestra revolución no es comunista, por qué ese empeño en acusar a nuestra revolución de lo que no es? Si nuestras ideas fuesen comunistas lo diríamos aquí". Por lo que en efecto, según su mismo criterio, sus mismas calificaciones, es un traidor que le escondió sus oscuros designios a todos los que ofrecieron su vida y hasta la dieron antes de que manifestara su verdadera ideología, es además un mentiroso y un hipócrita, según sus propias palabras, y esto ratifica los testimonios del padre Llorente y de Rasco, porque resulta evidente que lo hizo siempre, porque él es así desde niño, porque sencillamente no lo puede evitar ya que se encuentra en su naturaleza. Como cuando renuncia y no renuncia en realidad, lo que ha hecho dos veces en su vida, la primera para defenestrar a Urrutia de presidente cuando este denuncia la infiltración comunista en la Revolución, y la última cuando renuncia a ser Presidente y sigue gobernando desde el Hospital.

Resulta oportuno reproducir la proclama que arrojó sobre La Habana el 21 de Octubre de 1959 el comandante Pedro Luis Díaz Lanz, que había sido jefe de la FAR del gobierno revolucionario instaurado por Fidel.



Más adelante retomaremos el tema cuando hablemos del caso de Hubert Matos.

Ningún dirigente comunista anterior en la historia había aplicado ese engaño. He aquí otro rasgo que añadir al patrón de conducta: Fidel no tiene reparo alguno en engañar a un pueblo, al mundo completo, ni respeta la vida de nadie: para él, su FIN justifica cualquier medio. Concuerdo plenamente con José Ignacio Rasco cuando dice "Castro ha resultado el actor teatral más notable del siglo XX con un innegable carisma y talento para la intriga, el suspenso y el engaño más refinados". Stone en una entrevista también se refiere a la cualidad teatral de Fidel. Pero por desgracia aquí hay que añadir una cualidad negativa del pueblo cubano: los cubanos premiamos con nuestra admiración al "vivo", al "pillo" que engaña, que miente a los demás y se sale con la suya, sea Fidel o el famoso estafador y ladrón "Trespatines" de la serie radial cubana. También para nosotros "el fin justifica los medios", engañar a la gente no sólo no es grave, sino que es aplaudible.
Fidel y los demás sentenciados en esa causa no sólo fueron amnistiados a los 22 meses por el Gobierno de Fulgencio Batista, sino que es bueno que se conozca qué clase de prisión sufrió según él mismo relata. Él expresó que su encierro en Isla de Pinos podía considerarse como unas vacaciones felices y necesarias, que pudo recibir visitas familiares dos veces al mes, que tuvo acceso a la tienda del presidio haciendo las compras diariamente en un solo pedido. Que fundó una escuela con el nombre de "Academia Ideológica Abel Santamaría", con el objetivo de impartir clases a los demás asaltantes, y una biblioteca con el nombre de "Raúl Gómez García". Que podían enviar cartas a familiares y amigos, así como recibir correspondencia sin el temor de sufrir limitaciones o censuras. Fidel expresó en una carta "Comunicaron mi celda con otro departamento cuatro veces mayor y un patio grande, abierto desde las 7 am hasta las 9pm. No tenemos recuento ni formaciones en todo el día. Nos levantamos a cualquier hora, (tenemos) agua abundante, comida y ropa limpia. No sé, sin embargo, cuánto tiempo más vamos a estar en este paraíso." En otra cita: "Como soy cocinero, de vez en cuando, me entretengo preparando algún pisto. Hace poco me mandó mi hermana desde Oriente un pequeño jamón y preparé un bistec con jalea de guayaba. También preparo espaguetis de vez en cuando, o bien tortilla de queso. Arreglé mis cosas y reina aquí el más absoluto orden. Las habitaciones del Hotel Nacional no están tan limpias. Me estoy dando dos baños obligado por el calor, cuando cojo sol por la mañana en shorts, siento el aire de mar, que me parece que estoy en una playa, luego un pequeño restaurant aquí, me voy a cenar espaguetis con calamares, bombones italianos de postre, café acabadito de colar y después un H Upman número 4."

Sin embargo, a pesar de que él y los demás asaltantes de un cuartel del ejército, tuvieron estas condiciones bajo la dictadura de Fulgencio Batista, las condiciones carcelarias que sufren los prisioneros políticos de Fidel Castro son sencillamente horribles, como reconocen las instituciones de derechos humanos internacionales. Cuando no son celdas aisladas y miniaturescas, son celdas no mucho más grandes compartidas con presos comunes, muchas veces de alta peligrosidad, siempre con falta de agua y ventilación adecuada, comida putrefacta y trato infame.

Esto destaca la falta de reciprocidad, de humanidad, de Fidel Castro: lo que él recibe, no lo otorga; él fue amnistiado y él nunca ha amnistiado. Su ex-cuñado, Rafael Díaz-Balart, que lo conocía muy bien, expuso su oposición a esa amnistía en el Congreso, en una pieza oratoria, no sólo lúcida, sino asombrosamente premonitoria que citamos completa por lo breve de la misma:

"Señor Presidente y Señores Representantes:

      'He pedido la palabra para explicar mi voto, porque deseo hacer constar ante mis compañeros legisladores, ante el pueblo de Cuba y ante la historia, mi opinión y mi actitud en relación con la amnistía que esta Cámara acaba de aprobar y contra la cual me he manifestado tan reiterada y enérgicamente.

      'No me han convencido en lo más mínimo los argumentos de la casi totalidad de esta Cámara a favor de esa amnistía.

      'Que quede bien claro que soy partidario decidido de toda medida a favor de la paz y la fraternidad entre todos los cubanos, de cualquier partido político o de ningún partido, partidarios o adversarios del gobierno. Y en ese espíritu sería igualmente partidario de esta amnistía o de cualquier otra amnistía. Pero una amnistía debe ser un instrumento de pacificación y de fraternidad, debe formar parte de un proceso de desarme moral de las pasiones y de los odios, debe ser una pieza en el engranaje de unas reglas de juego bien definidas, aceptadas directa o indirectamente por los distintos protagonistas del proceso que se esté viviendo en una nación.

      'Y esta amnistía que acabamos de votar desgraciadamente es todo lo contrario. Fidel Castro y su grupo han declarado reiterada y airadamente, desde la cómoda cárcel en que se encuentran, que solamente saldrán de esa cárcel para continuar preparando nuevos hechos violentos, para continuar utilizando todos los medios en la búsqueda del poder total a que aspiran. Se han negado a participar en todo proceso de pacificación y amenazan por igual a los miembros del gobierno que a los de oposición que deseen caminos de paz, que trabajen a favor de soluciones electorales y democráticas, que pongan en manos del pueblo cubano la solución del actual drama que vive nuestra patria.

      'Ellos no quieren paz. No quieren solución nacional de tipo alguno, no quieren democracia ni elecciones ni confraternidad. Fidel Castro y su grupo solamente quieren una cosa: el poder, pero el poder total, que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución y de ley en Cuba, para instaurar la más cruel, la más bárbara tiranía, una tiranía que enseñaría al pueblo el verdadero significado de lo que es tiranía, un régimen totalitario, inescrupuloso, ladrón y asesino que sería muy difícil de derrocar por lo menos en veinte años. Porque Fidel Castro no es más que un psicópata fascista, que solamente podría pactar desde el poder con las fuerzas del Comunismo Internacional, porque ya el fascismo fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial, y solamente el comunismo le daría a Fidel el ropaje pseudo-ideológico para asesinar, robar, violar impunemente todos los derechos y para destruir en forma definitiva todo el acervo espiritual, histórico, moral y jurídico de nuestra República.

      'Desgraciadamente hay quienes, desde nuestro propio gobierno tampoco desean soluciones democráticas y electorales, porque saben que no pueden ser electos ni concejales en el más pequeño de nuestros municipios.

      'Pero no quiero cansar más a mis compañeros representantes. La opinión pública del país ha sido movilizada a favor de esta amnistía. Y los principales jerarcas de nuestro gobierno no han tenido la claridad y la firmeza necesarias para ver y decidir lo más conveniente al Presidente, al Gobierno y, sobre todo, a Cuba. Creo que están haciéndole un flaco servicio al Presidente Batista, sus Ministros y consejeros que no han sabido mantenerse firmes frente a las presiones de la prensa, la radio y la televisión.

      'Creo que esta amnistía tan imprudentemente aprobada, traerá días, muchos días de luto, de dolor, de sangre y de miseria al pueblo cubano, aunque ese propio pueblo no lo vea así en estos momentos.

      'Pido a Dios que la mayoría de ese pueblo y la mayoría de mis compañeros Representantes aquí presentes, sean los que tengan la razón.

      'Pido a Dios que sea yo el que esté equivocado.

                Por Cuba."

Una vez amnistiado y ya en México, el grupo había centrado sobre sí la atención pública y había nacido un Movimiento con una bandera roja y negra, roja por la sangre y negra por el luto, que galvaniza la política cubana y llenará a Cuba por decenios de rojo y negro: el "Movimiento 26 de Julio", pues por desgracia para Cuba la acción siempre conlleva reacción y la violencia revolucionaria convocó la violencia del regimen, y así, sucesivamente, se degradó por completo la atmósfera política.

El 2 de diciembre de 1956 regresa a Cuba al mando de 81 expedicionarios en el yate Granma. Pocos días después, los rebeldes son sorprendidos en Alegría de Pío y prácticamente aniquilados. El 18 de diciembre de 1956 los sobrevivientes logran reunirse nuevamente en la Sierra Maestra para comenzar la lucha.

El "Movimiento 26 de Julio" no fue el único que luchó en contra de Batista, pero sí el determinante. Otras organizaciones que lucharon fueron el Directorio Revolucionario Estudiantil, que realizó el fallido atentado al dictador y organizó el Frente del Escambray, Frente del que se escindió Eloy Gutiérrez Menoyo creando el Segundo Frente Nacional del Escambray. Eloy Gutiérrez Menoyo estuvo también entre los traicionados por la mentira de Fidel que luego se alzaron contra el régimen comunista, porque al principio los que se alzaron contra Fidel, fueron muchos de los que habían peleado a su lado.

Por ejemplo, en el mismo "Movimiento 26 de Julio" lucharon personalidades, como Frank País, que no eran comunistas y que de un modo u otro fueron traicionados, eliminados o dejados fuera del proceso revolucionario por Fidel y por aquellos dentro de la conspiración comunista como Raúl Castro, el Che Guevara y Vilma Espín. Precisamente a ésta última se le acusa (entre otros por uno de los hermanos de Frank País) de haber delatado el lugar donde se encontraba oculto Frank para obtener su eliminación, debido a su personalidad descollante y a que no era comunista, pues su posicion política estaba encaminada en lo fundamental al restablecimiento de la democracia. Estas contradicciones de fondo fueron cubiertas de modo eufemístico por Fidel y el Che Guevara como "contradicciones entre el Llano y la Montaña", pues Frank País estaba al frente de la lucha clandestina en las ciudades. En realidad Fidel dirigió en lo exterior una Revolución Popular Antidictatorial y dentro de ella, una conspiración comunista.

La guerra dura apenas 2 años (guerra en la que dos figuras adquirieron un gran relieve, el Che Guevara, un argentino, y Camilo Cienfuegos) no tanto por la fuerza alcanzada por el movimiento insurgente, sino por la desmoralización del Ejército, y Fidel entra triunfante en La Habana el 8 de enero de 1959 con el apoyo casi total del pueblo que cree que su lucha ha sido tan sólo en contra de una dictadura, porque desconoce los móviles ocultos de quien lo dirige.

Y de inmediato Fidel Castro Ruz mostró su verdadera naturaleza cuando les dijo el 4 de enero de 1959 a los pilotos de la Fuerza Aérea Cubana, que podían pasar a pertenecer a la nueva fuerza aérea o a la Compañía Cubana de Aviación y a las pocas semanas los llevó a juicio.

Según relatan Guillermo A. Estévez y Juan Clark "El Tribunal Revolucionario nombrado por el propio Castro estaba compuesto por hombres de conducta intachable como el comandante Félix Lutgerio Pena, ex dirigente de la Juventud Católica, como presidente, junto con el comandante aviador Antonio Michel Yabor y el primer teniente Adalberto Parúas Toll. El juicio, celebrado en Santiago de Cuba, duró alrededor de un mes. El fiscal no les entregó a los abogados defensores el sumario antes del juicio. A pesar de esa ilegalidad, la labor de la defensa fue brillante. Tras una muy seria deliberación, el veredicto de absolución de todos los cargos formulados fue unánime".[18]

Pero a pesar de la absolución no fueron liberados y esa misma noche, el 2 de marzo, Fidel Castro anunció públicamente que serían juzgados de nuevo en contra del principio jurídico universalmente aceptado que garantiza que el que es declarado inocente no puede ser juzgado de nuevo por el mismo delito, principio que forma parte indispensable no sólo de los conocimientos de un abogado, sino de la moral de un letrado, de la moral de una sociedad que se respete a sí misma.

No sólo eso.

Sino que le faltó el respeto a sus propios compañeros del tribunal que él mismo había nombrado y procedió a nombrar a otro tribunal, esta vez con miembros incondicionales suyos.

Y continúa el artículo: "El fiscal llenó la sala de turbas preparadas que abuchearon, empujaron y hasta expulsaron a los abogados defensores hasta que quedó sólo el Dr. Carlos Peña Jústiz, realizando una valiente y brillante defensa. Al terminar su alegato dijo al Tribunal: 'Si ustedes condenan a estos muchachos, que ya han sido absueltos, convertirán a Fidel Castro en el Napoleón del Caribe y la Revolución en una tiranía'".

Y bajo el bullicio del triunfo el pueblo cubano, en realidad ya no un pueblo, sino ya una masa alucinada tras el líder, aceptó esta desvergüenza.


La huída de Batista el 1ro. de Enero de 1959 le concedió el poder estatal y él logra unir bajo su mando a todas las organizaciones revolucionarias, incluído al Partido Socialista Popular (Comunista) —a pesar de su pobre participación en la lucha contra Batista—, en lo que llamó "Organizaciones Revolucionarias Integradas", fuente posterior del "Partido Unido de la Revolución Socialista", que terminaría en llamarse, seis años después, en 1965, "Partido Comunista Cubano".
Para algunos extranjeros que se llevan por las apariencias y que desconocen lo anterior, la "transición" de Fidel del nacionalismo al comunismo fue un resultado de su confrontación con los Estados Unidos, una vez que él estuvo en el poder, pero en realidad esa fue la apariencia, el teatro montado para radicalizar al pueblo cubano.
Él provocaba al gobierno de Estados Unidos, en complicidad con la Unión Soviética, y a cada medida que los Estados Unidos tomaban, Fidel replicaba con otra y la Unión Soviética acudía como salvadora de Cuba y de esta manera magistral se creaba y aupaba, con el apoyo del nacionalismo o narcisismo cubano, el antiimperialismo yanqui, sentimiento este último inexistente en Cuba, como confesara el mismo Fidel, según el libro de Galeano "Las venas abiertas de América Latina":"Cuando la revolución conquistó el poder, según Fidel Castro, la mayoría de los cubanos no eran ni siquiera antiimperialista."[7]
Por ejemplo, Estados Unidos le dejaba de comprar azúcar a Cuba y Fidel nacionalizaba todas las empresas americanas en Cuba y la Unión Soviética declaraba que le compraba toda el azúcar que los Estados Unidos compraban. Los Estados Unidos suspendían la entrega de petróleo a Cuba y la Unión Soviética lo suministraba de inmediato, las refinerías se negaban a procesarlo y Fidel las nacionalizaba a todas.
Es iluso pensar que Fidel triunfa en 1959, y que seis años después exclama "Contra, soy comunista". Más tarde él en un discurso dijo que el Partido Socialista Popular, que era el partido comunista declarado en Cuba, había atacado por el frente al castillo capitalista y que él lo había atacado por la retaguardia. Esa "táctica" o inmoralidad ha sido copiada luego en América Latina por muchas otras organizaciones y hombres, entre los que se destaca Hugo Chávez, quien incluso remedó el ataque al cuartel Moncada y le extrajo los mismos beneficios que Fidel, pues los venezolanos han aupado al poder absoluto a un hombre, ya que al parecer nuestros pueblos ignorantes necesitan de un faraón que los ilumine.
La traición de Fidel callando su objetivo secreto, no sólo se realizó en primer término contra los que murieron sin saber de verdad para qué habían dado su vida, sino a muchos de los que sobrevivieron que más tarde se rebelaron o simplemente no estuvieron de acuerdo con el nombramiento de miembros del Partido Socialista Popular (comunista) que no habían luchado contra la dictadura de Batista en altos puestos del gobierno. Por ejemplo, Mario Chanes de Armas, nacido en 1926 en La Habana, se estaba convirtiendo en una influyente figura sindical cuando Batista dio el golpe militar en 1952. Como relató luego en una entrevista en el 2003 a "El Nuevo Herald": "Un querido amigo nuestro, el fotógrafo Fernando Chenard Piña, conocía a un señor que se llamaba Fidel Castro Ruz y comenzamos a reunirnos en una casa de Prado 109, en La Habana. Los que nos decidimos a combatir a Batista lo hicimos porque violó la Constitución de 1940, y por el derecho de todos los ciudadanos a que nos respeten las leyes". Chanes de Armas fue uno de los participantes en el ataque al Cuartel Moncada, estuvo preso casi dos años después del fracaso del ataque como todos los demás. Luego participó en el desembarco del Granma y posteriormente dirigió en La Habana grupos de acción y sabotaje. Como muchos otros se desencantó ante el rumbo comunista de la Revolución y se alejó del proceso. El 17 de julio de 1961 lo detuvieron bajo acusaciones de conspirar para asesinar a Castro y lo condenaron —téngase en cuentas que por "tribunales" no independientes—, a 30 años en una acusación fabricada sin armas ni documentos ocupados.

Otro ejemplo, el primer presidente provisional después del derribo del General Batista fue Manuel Urrutia Lleó, (aparece en la foto flanqueado por el Che y Camilo) Manuel Urrutia flanqueado por el Che y Camiloque fue obligado a renunciar cuando precisamente denunció esa infiltración de comunistas y esa tendencia. Y Fidel nombró en su lugar a un comunista, Osvaldo Dorticós.

Otro caso mucho más sonado e injusto fue el del Comandante Hubert Matos, quien como cuenta Miguel Humanes fue encarcelado "durante 20 años por no estar de acuerdo con el rumbo que siguió Fidel Castro una vez en el poder". En esa misma entrevista Hubert Matos[8] le testimonia: "… la gran traición que Castro hizo en todo esto que llamamos la Revolución cubana. Porque la Revolución se hizo fundamentalmente para restablecer el sistema democrático, para acabar con una dictadura y darle al pueblo posibilidades de que se realizara, con instituciones libres, dentro de lo que es el Estado de Derecho. Y resulta que Castro ha impuesto una dictadura que es mucho más degradante y de consecuencias más perjudiciales, en toda la extensión de la palabra, que la de Batista. Entregó el país a la Unión Soviética (URSS), impuso un sistema totalitario, enseñó a los cubanos a mentir, a prostituirse y a muchísimas cosas humillantes, acabó con la economía del país y después traicionó a toda la gente buena que asumió el proceso revolucionario. Yo, como jefe guerrillero, primero como capitán de guerrilla, luego como jefe de columna (y como comandante), llevé conmigo al combate a infelices muchachos que eran idealistas y murieron creyendo que iban a propiciar la liberación cubana. Y resulta que lo que propiciamos fue el establecimiento de un sistema totalitario, que conocíamos a distancia, por los libros, por las cosas que hablaban de la URSS, de los países socialistas, pero nunca pensamos que también lo padeceríamos en carne propia los cubanos".

¿Qué "hizo" el Comandante Hubert Matos para ser condenado a 20 años?

Pues escribir una carta de renuncia siendo, después del triunfo de la Revolución, jefe militar de la provincia de Camagüey.

Al recibir la carta de renuncia del comandante Hubert Matos, también firmada por sus oficiales, donde denunciaba la infiltración comunista (de miembros del entonces llamado Partido Socialista Popular) en el gobierno, Fidel envió a Camilo Cienfuegos, Jefe el Ejército, para que detuviera a Matos, misión peligrosa por cuanto el Comandante Matos podía declararse en rebeldía con sus tropas y tomar preso a Camilo.

Al llegar a Camagüey, Camilo se dió cuenta que no había rebelión por parte de Matos, y en presencia de otros oficiales se lo hizo saber a Castro por teléfono.

Y entonces ocurrió uno de los hechos más misteriosos y controversiales de la Revolución Cubana.

Es en 1961 cuando se afianza internamente el poder de Fidel Castro con la derrota la invasión de los cubanos que habían desembarcado por la Bahía de Cochinos, desembarco aupado por los Estados Unidos de América, pero abandonado a su suerte por la indecisión de Kennedy. Luego Kennedy acabará por sellar en 1962, cuando la crisis de los misiles, la intocabilidad del régimen castro-comunista desde el exterior.

Debe tenerse en cuenta que Cuba es una isla, sin fronteras de tierra con países vecinos, lo que hace imposible invadir por tierra el territorio cubano. La lucha de los cubanos por la independencia en contra de España fue posible porque desde territorio americano pudieron zarpar barcos de forma clandestina. Hoy en día la técnica moderna hace imposible eso sin la anuencia del gobierno americano. En territorio de Estados Unidos hay cubanos presos por luchar en contra de Fidel Castro.


Las características especiales de Fidel Castro Ruz nunca resaltaron tanto como cuando la crisis de los misiles, porque en ese instante estuvo en juego el destino del mundo.
La crisis se inicia cuando los soviéticos con la anuencia de Fidel instalan en Cuba cohetes con cargas atómicas a mediados de octubre de 1962. Kennedy ordena el bloqueo de la isla y exige el desmantelamiento de esos cohetes. Durante trece días el mundo estuvo al borde de la guerra atómica. Y la humanidad estuvo al borde de la extinción o de algo casi peor que eso.
¿Cuál fue la postura de Fidel en ese momento?
Según las memorias publicadas de Nikita S. Jruschov, entonces jefe máximo de la URSS, Fidel le envía una carta el 26 de Octubre de 1962: "Deseo en estos instantes expresarle en palabras muy breves una opinión personal...la Unión Soviética no debe permitir jamás las circunstancias en las cuales los imperialistas pudieran descargar contra ella el primer golpe nuclear... y si ellos llegan a invadir a Cuba, ese sería el momento de eliminar para siempre semejante peligro —por dura y terrible que fuese la solución..."

El 30 de Octubre le responde Jruschov:
"En su cable... usted nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Usted desde luego, comprende a qué llevaria esto. Esto no sería un simple golpe, sino... el inicio de la guerra mundial termonuclear... Evidentemente, en tal caso los EEUU sufrirían enormes pérdidas, pero la Unión Soviética y todo el campo socialista también sufririían mucho. En lo que se refiere a Cuba, al pueblo cubano, es difícil incluso decir en general cómo eso podría terminar para él. En primer término en el fuego de la guerra se quemaría Cuba..."

Fidel ratifica que sí había comprendido muy bien las consecuencias cuando le escribe a Jruschov el 31 de Octubre: "...sabía... no presuma usted que lo ignoraba...que (los cubanos) habrían de ser exterminados... caso de estallar la guerra termonuclear..."

Aquí se continúa el patrón de conducta de la apuesta esquizoide que hizo cuando muchacho con Luis Juncadella de que era capaz de tirarse de cabeza en bicicleta contra una pared, de un hombre que amenaza a su profesor con una pistola, que pide a las personas que arriesguen su vida sin decirle sus designios ocultos, sólo que aquí se magnifica por el ámbito donde se manifiesta su locura: a él le importa un carajo la vida del pueblo cubano, si en ese momento se hubiera desatado la guerra, Cuba hubiera sido masacrada, como le advertía Jruschov, un hombre con poder, pero con juicio sano, asombrado de lo que pedía ese loco; a Fidel le importa un carajo la humanidad completa; a él sólo le importó en ese momento su propia mentalidad esquizofrénica. Si los americanos, el muro contra el que ahora se lanzaba, invadían a Cuba, él estaba perdido y sí él estaba perdido, que se jodiera todo el mundo, una variante terrible del "Después de mí, el diluvio". Esa sicología es la misma que muestra en todos sus actos. Él va a dejar un país en ruinas, con la industria principal del azúcar reducida a menos de la mitad con respecto a cuando tomó el poder, con la industria eléctrica destruida por el consumo de petróleo con alto contenido de azufre, con la casi totalidad de las viviendas de la nación altamente deterioradas, con una deuda galáctica que tendría que ser pagada durante varias generaciones, pero eso a él no le importa. Lo único que a él le interesa es su "yo", en este momento, porque su propia persona, lo que él siente y piensa en un momento dado, está por arriba de todo y de todos, en todo momento, como demuestra a las claras el intercambio de correspondencia con Jruschov.
Superada la crisis por los acuerdos personales entre Jruschov y Kennedy, que conllevó a la promesa de este último de no invadir a Cuba y de impedir que los cubanos exiliados lo hicieran por su cuenta, Castro se dedicó desde entonces a exportar, con total impunidad, la "Revolución", con sus "logros" financiados por la Unión Soviética, al continente americano, más intervenciones directas en diversos países de África, etc.

El pueblo cubano ha sembrado muertos en los lugares más increíbles del mundo, como jalones de la carrera "militar" del Comandante en Jefe, tan sólo para cosechar triunfos inmediatos y derrotas posteriores en todos ellos (Etiopía, Angola, etc.). Como botón de muestra de lo anterior, ofrecemos el testimonio del coronel Roberto Ortega Morales[10], quien fuera jefe de los Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Castristas, que participó además en la guerra de Angola y en Nicaragua, y quien afirma que la guerra en Etiopía fue una de las guerras más absurdas en las que participó Cuba. Dice que Fidel les mostró un video de una reunión en donde se encontraban Mohamed Siad Barre, que había sido elevado a la presidencia de Somalia en 1969 mediante un golpe militar, Menghistu Hailé Marian, elevado al poder en 1975 cuando se creó la República al derrotar al emperador Hailé Selassiè, y Fidel Castro, y el tema era que Somalia quería el territorio de Ogadén, bajo el concepto de la Gran Somalia, en manos de Etiopía. Fidel llama a la calma, que los dos eran países subdesarrollados, etc. Y en realidad no sólo eso, sino que existía por ambos afinidad política hacia la URSS, aunque Etiopía abrazaba el marxismo soviético de manera clara. Apenas terminada la reunión entre los tres dirigentes, Siad Barre ordena atacar a Etiopía. Cuba interviene en la guerra pertrechada por la Unión Soviética defendiendo a Etiopía, pero ¿qué hacía una isla de las antillas involucrada en una guerra en Africa? ¿A Fidel sólo lo motivaron los intereses de la URSS? Ortega señala y concuerdo con él, que en esa decisión jugó un buen papel el orgullo de Fidel, herido por el gesto de Siad Barre, quien se había defecado en su consejo pacificador. ¿Cuáles fueron los resultados de esa intervención? En efecto, Etiopía ganó esa guerra, pero en mayo de 1991, Meles Zenawi, del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope derrota a Menghistu Hailé Marian, abandona el régimen marxista y lleva al país a los cauces del capitalismo. Los muertos de esa guerra absurda no fueron repatriados a la isla, sino que se enterraron en las afueras de Addis Abeba. En Luanda, Angola, hubo también un cementerio de cubanos, muertos que mucho más tarde si fueron repatriados a Cuba.


Debemos recordar que su egolatría sin límites lo llevó a plantear que en Cuba se harían las cosas mejor que en la misma URSS, porque se construiría de forma paralela el socialismo y el comunismo. Todavía me acuerdo de esas fiestas en los centros de trabajo donde nos emborrachábamos de gratis a costillas de los rusos, pues entre sus legados se encuentra el alcoholismo generalizado al estilo soviético.

Su primer fracaso serio fue la zafra de los diez millones, la zafra de 1970. Hasta ese año se hablaba en la radio y la televisión del Comandante Invicto, pero después de ese año, en el que no se alcanzó la producción de los diez millones, asegurada con convicción absoluta por el Máximo Líder, se perdió el calificativo de Invicto.

Los fracasos económicos de Fidel son innumerables, porque el hecho de poseer una memoria fotográfica lo sumergió desde niño en la ilusión de que recordar con exactitud era "saber" y si a eso se le suma su carencia absoluta de humildad obtenemos una persona que en realidad es incapaz de saber.

En la entrevista referida en la nota 10, el médico Ortega relata que el SIDA fue introducido en Cuba por los militares cubanos que combatieron en África y que se habilitó el piso 8 del Hospital Naval para tratarlos. A los infectados se les buscaba y se les ponía presos en ese piso, porque Fidel no quería que se supiera cómo había ingresado en la isla la enfermedad y también para evitar su propagación. Pero para evitar una desgracia, ya que los enfermos apresados querían escaparse, y para un mejor control de la situación, el doctor Ortega propuso que esos casos fueran tratados en la Finca Psiquiátrica del Hospital Naval, usada como centro de reposo para los oficiales con problemas nerviosos y casi de inmediato lo citaron para el lugar. Al poco tiempo de estar en la finca llegó Fidel, quién comenzó a maravillar al coronel Ortega dándole una explicación detallada de la enfermedad y definió él sólo, sin consultarle ni preguntarle nada a él, que era doctor en medicina y además el Jefe de los Servicios Médicos de las FAR que tendría que enfrentar la situación, todas las modificaciones que había que hacer en la instalación para adecuarla a los nuevos fines.

Fidel no era médico, simplemente leyó la información que existía sobre el tema y ya creyó que no tenía que hacerle una pregunta al especialista que tenía a su lado, o al menos dialogar con él; entonces, ¿para qué lo citó? Pues no sólo para darle instrucciones, sino para que lo admirara, para dejarlo embobecido con sus "conocimientos", porque desde su niñez él necesita ser el centro de la atención, sobresalir por arriba de absolutamente todo el mundo, porque nunca se ha dado cuenta que el que sabe de verdad, sabe también que tiene que escuchar, dudar, contrastar sus opiniones con las de los demás, porque nadie es infalible. Al ego de Fidel no le cabe ni un alpiste de duda sobre sí mismo.

Es por ello que se consideró el mejor especialista, no sólo en medicina, sino también en ganado, en agricultura, en ingeniería hidráulica, en economía, en todo.

Por ejemplo, leyó un libro del francés Andres Voisin sobre alimentación del ganado y de ahí en adelante nadie sabía más que él sobre el tema. Se jactaba de mencionar de memoria cifras tras cifras que auguraban un futuro económico maravilloso cuando se sembrara la hierba pangola para alimentar las vacas y así inundar de leche las ciudades cubanas, cuando se desecara la ciénaga de Zapata para sembrar un arroz que no sólo alimentaría al pueblo cubano, sino a gran parte del mundo, cuando se mezclara el ganado Holstein con el cebú o ganado criollo para que todo cubano tuviera todos los días bistec, cuando se completara la siembra de una nueva variedad de caña, cuando diera fruto el café caturra del cordón de la ciudad de la Habana y siempre tenía en su mente privilegiada y única algún invento nuevo que haría caer el maná del cielo, inventos que para desgracia del pueblo fracasaron en su totalidad -ya que él y los demás altos dirigentes nunca han sufrido escasez de agua potable, de electricidad, de comestibles, de bienes de consumo, o de viviendas decorosas.

Fuera de Cuba muchos ingenuos se deslumbraron ante la red de educación[11] y salud pública que desarrolló Fidel sin darse cuenta que era la Unión Soviética quien financiaba ese desarrollo y a Cuba completa, como un medio de convertirla en una vitrina para cautivar a América Latina, objetivo que se cumplió con creces. Siguiendo al mismísimo Marx, antes de tener Salud Pública y Educación, hay que comer y sobrevivir; es decir, hay que tener una base económica que pueda, después de sobrevivir, pagar esa educación y esa salud, y la Cuba de Fidel jamás ha sobrevivido por sí misma, sino que siempre ha tenido que ser subsidiada, mantenida la supervivencia del pueblo cubano, por otra nación[12].

Cuando la Unión Soviética se desinfló, la debilidad intrínseca de la economía cubana la fue hundiendo en un pantano sin salida y de la misma forma los logros fantasmas de una sociedad subsidiada. Hoy en día Cuba casi está de tú a tú con Haiti entre los países mas pobres del continente. Hay hospitales sin sábanas, sin medicinas, sin medios técnicos y hasta sin médicos, por encontrarse los mismos prestando servicios injustamente remunerados en Venezuela, Bolivia, etc. Las escuelas no tienen suficientes libretas ni libros ni lápices, y los edificios deteriorados no se reparan y la crisis no es definitiva porque apareció el genio de la lámpara petrolera Hugo Chávez.


Como resumen diremos que posee sin dudas un carisma personal muy grande que lo hace muy persuasivo, porque es un actor de primer orden, como reconoció el mismo director de cine Oliver Stone. Al principio, el pueblo lo atendía a pesar de sus kilométricos dicursos, que no llevaba escritos, los que no redujo ni siquiera cuando ya el pueblo iba perdiendo la atracción por ellos. Sólo los redujo y los escribió cuando los achaques de la vejez se lo impusieron. Es justo señalar el uso excelente que le dio Fidel Castro a la televisión, no sólo para desarrollar el culto a su personalidad histriónica, sino para el adoctrinamiento de todo un pueblo.

Por otra parte, hay que decir que su triunfo, cuando la Revolución era en verdad Revolución y era pujante, no era producto de su esfuerzo personal único, sino por la labor descollante de un grupo valioso que lo acompañó, grupo que fue raleando porque se los fue comiendo uno a uno, porque desertaron, porque perecieron y porque se retiraron de la palestra precisamente por inteligentes, y ya el grupo que le queda es la escoria vulgar y gris, pero sin materia gris donde se debe. En la lucha insurreccional Camilo Cienfuegos y el Che Guevara fueron pilares descomunales que desarrollaron las gestas determinantes de la contienda, sobre todo con la invasión que partió desde las montañas de Oriente hacia la toma de Santa Clara, aunque hay que precisar que el Ejército Nacional no ofreció una gran resistencia, y la caída de esta ciudad, situada en la mitad de la nación, sumada a la presión de la Embajada Americana propiciaron la huída de Batista, con la consiguiente caída del régimen.

La contribución del Che Guevara al prestigio de la Revolución Cubana, y por ende, al de su propulsor, Fidel Castro, es absolutamente innegable. El Che fue el creador de Radio Rebelde, emisora que transmitía desde la Sierra Maestra y que galvanizó a Cuba en la etapa insurreccional. Por su fachada de carácter franco y directo, que enmascaraba su mucho menos conocida frialdad asesina[15], no sólo se ganó el cariño generoso del pueblo cubano, sino que su figura se hizo internacional como un argentino que era capaz de hacer suya la lucha de otro pueblo. El comandante "Benigno", Daniel Alarcón, compañero de combates del Che no sólo durante la Revolución Cubana, sino también de los últimos en Bolivia, dice: "Él nos enseñó a llamar mierda a la mierda".

Un aspecto poco conocido es la contradicción existente entre Fidel y el Che por la divergencia irreconciliable de sus personalidades. Si bien el Che era un comunista sincero y consecuente y hablaba lo que pensaba sin medir las consecuencias, Fidel no es en realidad un comunista de fibra, porque antepone siempre su megalomanía de grandeza a los ideales. Fidel es en esencia un político oportunista que miente todo lo que sea necesario, con una extraordinaria capacidad racionalizadora para justificar todo lo que dice y hace, por muy disparatado que sea: es sin dudas uno de los mejores actores del mundo de todas las épocas.


Nadie se salva de la implacabilidad de su megalomanía, de su deseo telúrico de sobresalir por arriba de todos, ni el Che, un Che que escribe en "El Socialismo y el Hombre en Cuba": "Claro que hay peligros presentes en las actuales circunstancias. No sólo el del dogmatismo, no sólo el de congelar las relaciones con las masas en medio de la gran tarea; también existe el peligro de las debilidades en que se puede caer. Si un hombre piensa que, para dedicar su vida entera a la revolución, no puede distraer su mente por la preocupación de que a un hijo le falte determinado producto, que los zapatos de los niños estén rotos, que su familia carezca de determinado bien necesario, bajo este razonamiento deja infiltrarse los gérmenes de la futura corrupción. En nuestro caso, hemos mantenido que nuestros hijos deben tener y carecer de lo que tienen y de lo que carecen los hijos del hombre común; y nuestra familia debe comprenderlo y luchar por ello".

Pero, obviamente, ése no es el camino de Fidel: el dirigente en Cuba tiene lo que el cubano humilde, de a pie, no tiene. Como en "Rebelión en la Granja", de Orwell, hay animales más iguales que otros.

Cuando el Che va a luchar al Congo, cuenta Benigno, deja un documento en el que renuncia a sus cargos en el Gobierno cubano y hasta a su ciudadanía cubana, que Fidel haría público en caso de caer él muerto. Pero Fidel no esperó y la leyó públicamente en La Habana: "le vimos [al Che] zapatear el suelo con ira y comparar a Fidel con un nuevo Stalin". Luego vendría la aventura de Bolivia y dice Benigno, ametrallador, segundo jefe de vanguardia y cocinero de esa guerilla: "Fidel acordó con la URSS y con el Partido Comunista Boliviano enviar al Che a morir a la selva"

Como se ve, oculta sus traiciones y actos criminales, o los disfraza. Por ejemplo, él se vanagloria de que en Cuba no hay desaparecidos, ni asesinados por las calles, pero lo que sucede es que, desde el inicio de su gobierno, el Poder Judicial no es independiente. El 2 de marzo de 1959, tan sólo a dos meses del triunfo, fueron llevados a juicio un grupo de aviadores, artilleros y mecánicos de la Fuerza Aérea del Ejército derrotado. La acusación que le hacían era que habían bombardeado en forma indiscriminada poblados donde los guerrilleros operaban. El tribunal militar castrista estaba presidido por el Comandante de la Revolución Félix Rogelio Pena. El fiscal pedía la pena de muerte para los pilotos, y 30 y 20 años de cárcel para los artilleros y mecánicos respectivamente. El tribunal revolucionario debido a la falta de pruebas absolvió a todos los acusados. Cuando se dio a conocer este veredicto, Fidel Castro no sólo expresó públicamente su desacuerdo con el dictamen, sino que exigió que se realizara otro juicio y dio a entender que habría que fusilar a algunos de los pilotos.[14] Es necesario destacar que Fidel Castro es abogado y conoce muy bien el principio jurídico de que la persona que es declarada inocente por un tribunal, no debe ser juzgada de nuevo por la misma causa ya juzgada. Pero para aspirar al poder absoluto hay que aterrorizar y por ello convirtió los juicios en verdaderas farsas donde se condenan a penas increíbles a los acusados, según lo decida el Gobierno, por actos que no son criminales en ningún país del mundo, como escribir o firmar un documento, como condenaron a los autores del manifiesto "La Patria es de Todos", o a firmantes y divulgadores del "Proyecto Varela", o por hacer un reportaje periodístico o por crear y mantener Bibliotecas Independientes. No sólo es que puede mantener preso a una persona por el tiempo que quiera sin presentarle cargos, sino que inventó la figura jurídica de "peligrosidad social" y puede condenar a prisión a cualquiera tan sólo por considerarlo peligroso(sic). Es por ello que el Gobierno castrista no necesita desaparecer o asesinar a nadie, porque puede desaparecer o asesinar judicialmente a cualquiera en cualquier momento.

Y cuando los "infractores" son figuras públicas muy conocidas, ex-compañeros de él, se exhacerban sus facultades histriónicas y monta "juicios" y "convocatorias públicas" y reedita las funciones del Coliseo Romano, modernizadas ahora por la televisión. Para él no hay amistad que valga, ni aunque fuera para suavizarle las penas a sus ex-colaboradores, no importa que los hermanos de La Guardia hayan sido sus dos brazos en incontables faenas, como en Chile, que Abrahantes se haya cansado de salvarle la vida a él al frente de la Seguridad del Estado y luego al frente del Ministerio del Interior, y haya contribuido a la formación de uno de los sistemas de inteligencia mejores del mundo, se burlará de él luego, como cuenta el coronel Ortega, diciendo que lo más peligroso que había hecho su Ministro del Interior, Abrahantes, era haberse subido con él en el avión. Y Arnaldo Ochoa, general victorioso en Angola, Etiopía, Nicaragua y otros lares, con el título de "Héroe de la República de Cuba", es fusilado, según el juicio, por establecer contactos con Pablo Escobar, jefe colombiano de un cartel de la droga, junto con Tony de La Guardia, y dos auxiliares que sólo cumplían órdenes de los anteriores.


Cuando se conozcan las cifras finales de su mandato, por cada asesinado extrajudicialmente por la dictadura de Batista él habrá asesinado al menos cien judicialmente, y habrá inducido a la muerte otra cantidad adicional por sus campañas militares y actividades subversivas en otros países.

El régimen castrista ha sido tremendamente exitoso en dos campos: la represión y la publicidad. El régimen castrista derrotó todas las intentonas violentas de desalojarlo del poder. La creación de las milicias, el desarrollo de una fuerza militar descomunal con el apoyo y financiamiento de la URSS, la creación de los CDR (de los comités de vigilancia de barrio) y el desarrollo de un aparato de inteligencia y contrainteligencia que una vez estuvo entre los mejores del mundo, fueron los artífices de la imbatibilidad militar del régimen.

Fidel sí ha sido directamente el artífice del triunfo publicitario del régimen. Fidel llega a la genialidad en lo que se refiere a la publicidad de su imagen. No teme quitarle al necesitado pueblo cubano, comida, azúcar, escuelas, para regalarlos a otras naciones, o de enviar médicos sustrayéndolos del servicio nacional, en aras de cultivar su imagen internacional. Siempre empleó recursos desproporcionados para cultivar una reacción favorable a
su persona en el ámbito exterior, y por otra parte, personalidades descollantes internacionalmente, como Gabriel García Márquez, han caídos fascinados bajo el influjo de la lengua bífida de la Serpiente en Jefe, y eso en parte justifica que haya sido recientemente, al cabo de 44 años, cuando se comenzó a reconocer sus tropelías, a raíz del fusilamiento de tres muchachos que intentaron secuestrar una lancha, incidente en el que no hubo lesionados, y por las condenas desproporcionadas a decenas de años de prisión por los "delitos" de escribir artículos periodísticos, de tener bibliotecas en sus casas y prestar libros, o por hacer oposición pacífica, por regla general reuniones.

El otro ingrediente que ha usado con éxito ha sido la explotación del sentimiento antiamericano. Siempre se ha pintado como el David que enfrenta al Goliat, y es este odio enceguecedor el principal responsable de que muchos no vean o no hayan querido ver la sangre y opresión que mancha el uniforme verdeolivo del Adalid en Jefe.

Fidel y su discípulo Hugo Petróleo Resulta verdaderamente triste que algunos pueblos latinoamericanos sigan a líderes que tratan de imitar a Fidel Castro, a veces hasta el detalle como Hugo Chávez, sin darse cuenta que serán conducidos al mismo abismo en el que está sumida Cuba.


Pero ya la historia está llegando a su conclusión feliz para el pueblo cubano —no sólo por la inevitabilidad biológica, en la que una vez más se observa la psicopatía, no sólo de Fidel Castro dando él mismo con su lenguaje hiperbólico, autosuficiente, rebuscado, teatral, los partes de su propio estado de salud, haciendo su vocero personal a Hugo Chávez para darle más truculencia noticiosa a la evolución de su "recuperación", sino también la psicopatía de un régimen entero que gira alrededor del Secreto de Estado de un Enfermo en Jefe, enfermo que desde su cama trasmite sus "reflexiones" y "mensajes" orientadores—, sino por sí misma, al comenzar a hacerle justicia la opinión pública mundial al régimen despótico, a pesar de la ayuda actual de Chávez y del petróleo que le regala. Al fin el mundo empieza a comprender que ningún antiyanquismo otorga el derecho de condenar a todo un pueblo a vivir sin libertad. Por otra parte, el heredero del trono, Raúl Castro, no sólo no cuenta ni con la centésima parte del carisma de su hermano, sino que su salud no es buena. Y como dijo Martí: "La verdad una vez despierta, no vuelve a dormirse."

Carta Abierta al pueblo de Cuba del Comandante Pedro Luis Díaz Lanz


Cada día que pasa aparece una nueva mentira para calumniar y vejar a quien por amor a la Patria y a la libertad, más que a su propia vida, una vez mas renunció a todo. No creo que el pueblo de Cuba pueda jamás olvidar quiénes fueron Martí, Maceo, Máximo Gómez y todos aquellos gloriosos mambises, especialmente José Martí, ese cubano grande y generoso que predicó siempre amor y benevolencia para con el prójimo, quien ni para sus propios enemigos albergaba en su corazón odios ni rencores, luchando contra éstos en forma que lo enaltecía, con la frente enhiesta, con la verdad en los labios que brotaba de su corazón.

Pueblo de Cuba, este humilde cubano que jamás ha hecho otra cosa que defenderte, que luchar sin descanso, velando celosamente por tu libertad, solo quiere hacer llegar a tí unas cuantas verdades que pueden ser puestas en la balanza de tu propio juicio y frente a las mentiras y calumnias de quien tanto esperas y tanto esperaba yo.

Debo puntualizarte primero que jamás he atacado a nadie en particular sino que he señalado y repudiado la infiltración y presencia de comunistas en el gobierno. Sólo por éste hecho se me ha llamado traidor, desertor, cobarde, nepotista y se ha llegado al increíble cinismo de hacerme responsable de los últimos y lamentables accidentes de aviación acontecidos en Cuba. Se me ha tildado de incapacitado, sin embargo, el propio Fidel, el día que me acusó públicamente, reconoció que el 70% de las armas que se llevaron a ambos frentes las llevé yo… y hay ciertas personas que se atreven a publicar que yo renuncié a la jefatura de la FAR porque quería más dinero y porque no tenía meritos revolucionarios. ¿Entonces a quien debemos creer, a Fidel o a esa persona que lo desmiente?

Este humilde servidor del pueblo de Cuba, comenzó a trabajar dando pico y pala a la edad de 14 años mientras se costeaba sus estudios de mecánica de aviación; a los 18 años ya era mecánico y piloto y a los 20 años era piloto de una línea aérea. Raúl Castro me ha llamado "pepillito" y yo me pregunto cuándo ese señor se ha ganado el pan con el sudor de su frente! ¿Cuándo ha tenido "callos" en las manos de trabajar? En todo caso él era el "pepillito" que jamás ha mojado la tierra con su sudor.

Debo aclararte, pueblo de Cuba, que esas armas que llevé al Segundo Frente Frank País y a la Sierra Maestra, no lo hice por Raúl ni por Fidel. ¡Definitivamente NO! Lo hice por Cuba, lo hice por devolver a mi Patria las libertades perdidas. ¡NO PARA PERPETUAR EL CAUDILLISMO. NO MAS JEFES INDIOS! Hace falta conciencia ciudadana. ¡CADA HOMBRE UN VOTO! Con una Constitución que garantice y restablezca las libertades y los derechos humanos.

Pueblo de Cuba, yo no puedo ni podré jamás traicionarte. Yo me honro en ser descendiente directo de un hombre que todo lo dio por tí durante toda su vida, hasta el último segundo: JOSE MARTI. El tiempo te demostrará que yo soy un cubano bien nacido, que mi madre es una SANTA y mi padre, a quien también han calumniado llamándolo machadista, siendo él uno de los primeros oficiales de honor que se rebelaron contra el dictador Machado y quien en el año 1930 fuera condenado a dos años de prisión que cumplió, quien luchó siempre sin claudicar contra Batista, quien fue honrado y lo demuestra el hecho de que nada tiene hoy en día, excepto una conciencia muy limpia ante los ojos de Dios y una moral muy alta que los batistianos de antes y los seudorevolucionarios de última hora pretenden mancillar con viles calumnias, es un hombre digno y decente.

Muchos se habrán preguntado qué me llevó a tomar la determinación de renunciar a mi cargo. Pues bien Uds. conocen y escuchan sobre las ideas y pensamientos izquierdistas de Fidel, Raúl, Guevara, etc., a través de la Radio y la Televisión. Uds. no han podido, como pude yo, escuchar de los propios labios de Fidel sus intenciones de introducir un sistema como el que existe en Rusia.

En mi presencia en un vuelo de regreso de la Sierra Maestra escuché como Fidel conversaba con Núñez Jiménez, Alfredo Guevara y la Srta. Celia Sánchez, diciéndoles que el mantendría engañado al pueblo de Cuba y lo mantendría a su favor mientras ganaba tiempo con el objeto de organizarse militarmente para que cuando el pueblo comprendiera el engaño, poder dominarlo por la fuerza y que entonces mataría, si fuere necesario, no a un grupito sino a más de cuarenta mil personas para lograr sus propósitos. Yo juro ante Dios que esto es cierto y el tiempo se encargará de demostrarlo. Fidel se ha convertido en el nuevo dictador de Cuba. Un dictador que hace creer al pueblo que es éste el que manda. Sin embargo, que alguien se atreva a discrepar con su modo de pensar y entonces será tildado de contrarrevolucionario y hasta de batistiano y trujillista.

Pueblo de Cuba, ¿quieres comprobar si eres tú quien manda realmente en Cuba? Pídele a Fidel que elimine a todos los comunistas que ocupan cargos importantes en el Gobierno y en las Fuerzas Armadas y que convoque a elecciones. ¿Por que no hacerlo si él puede ganar a través del VOTO casi todas las posiciones en el Gobierno?

¿Sabes por qué Fidel no te aconseja esto? Sencillamente porque él quiere introducir en Cuba un nuevo sistema político-social que se llama COMUNISMO. ¿Sabes por qué Fidel está destruyendo la Economía Nacional sin importarle un bledo el hambre y la miseria que el pueblo de Cuba pueda pasar? Porque pretende que todo pertenezca al Estado. En otras palabras, quiere implantar el sistema COMUNISTA en Cuba.

¡FIDEL MIENTE! Sí, miente vilmente y a mí me consta. Muchas veces lo oí en privado decir todo lo contrario de lo que decía al pueblo. Ejemplo: "¿ARMAS PARA QUÉ?". A espaldas del pueblo mientras pregonaba: "ARMAS PARA QUÉ" compraba en Bélgica mas de 50,000 fusiles, 22,000 Garands que llegaron de Italia, barcos de guerra en Alemania y aviones Hawker Hunters que está comprando en Inglaterra, todo lo cual importa más de TREINTA MILLONES DE DÓLARES.

Hay en Cuba actualmente más de 100,000 fusiles-ametralladoras, los tanques, barcos y cañones que tenía Batista y todavía se está comprando más. "¿ARMAS PARA QUÉ?", Fidel? Esos TREINTA MILLONES DE DOLARES que son DIVISAS también, extraídos del Tesoro de un país lleno de niños hambrientos, bien pudieron invertirse en mejorar la Economía Nacional, abrir nuevas industrias, colegios, etc.

Quizás diga para justificarse que esas armas son para defender la Revolución "verde olivo" y negará que con sólo un puñado de armas y hombres nosotros conquistamos la victoria. ¿No le bastaba a Fidel las armas que tenía Batista para mantener su dictadura? Miente Fidel al decir que no hay comunistas en el Gobierno. Esto no lo puede admitir aún pues las milicias juveniles no han sido debidamente adoctrinadas y entrenadas… Fidel no ataca de frente. Ataca como sólo los comunistas saben hacerlo. Como "buen camarada" utiliza el conocido sistema de destruir mediante difamaciones la reputación de quienes se le oponen, aunque para ello tenga que descender a utilizar la vil mentira y la calumnia, pues según los comunistas: El fin justifica los medios.

Para concluir, sólo quiero decirle al pueblo de Cuba que le pida a Dios que Fidel rectifique y que reconozca a tiempo todo lo daño que le está haciendo a Cuba. Que dé un paso definitivo hacia adelante, subsanando sus errores y cambiando su política.

A tí Fidel, sólo te digo que recapacites. TIENES AUN LA OPORTUNIDAD de hacerlo y de ser lo que en realidad nuestro pueblo cree ahora que eres. Pon en práctica nuestra Constitución democrática, no te ciegues ni te endioses. No dejes que la adulonería y el servilismo de quienes te rodean te impida ver la verdad. Renuncia a ser un dictador más en Cuba y una nueva decepción en las paginas de nuestra historia. No crees más odios entre los cubanos, respeta la sangre de nuestros mambises y la de nuestros compañeros que te dieron el poder y que no la derramaron para que ahora introduzcas el COMUNISMO en Cuba, conjuntamente con Raúl, el Che, Núñez Jiménez, etc.

Con toda la gravedad y responsabilidad del caso te digo que si no te retractas y eliminas el comunismo, comenzaré a combatirte como combatí a Batista, Pedraza, Masferrer y demás camarilla, enemigos de Cuba, porque tú, Fidel Castro Ruz, al igual que ellos, te has virado contra los altos destinos de nuestra Patria y has demostrado, con tu actuación indigna e hipócrita, ser el verdadero TRAIDOR A LA LEGITIMA REVOLUCION.

21 de Octubre de 1959
Fdo. COMANDANTE PEDRO LUIS DIAZ LANZ. EX -JEFE DE LA FAR
foto de Camilo
Camilo Cienfuegos partió del Aeropuerto de Camagüey en una avioneta Cessna 310 de dos motores con su piloto, el Capitán Fariñas. Camilo debiera haber llegado a La Habana alrededor de las 8:30 P.M. A pesar de haber sido enviado a una misión crítica de interés nacional, Fidel Castro declaró públicamente que se había enterado del hecho casi 24 horas después. El parte oficial del Gobierno declaró que la desaparición del Cessna 310 se debió a un mal tiempo que había en la zona, circunstancia no registrada ni por el buró del tiempo de Miami, ni por los reportes meteorológicos de Cuba de ese día 28 de octubre de 1959. Hubert Matos dice que sí hubo mal tiempo local, pero que Fariñas era un piloto experimentado y cuidadoso.

No sólo estas circunstancias, sino que además los hechos que se resumen a continuación, han dado pie para sospechar con fundamento, que Camilo Cienfuegos fue eliminado, debido a que su carisma popular era mayor o al menos igual al de Fidel Castro.[9] Y es que para usted sobresalir nadie puede sobresalir por arriba de usted, y si usted es capaz de traicionar a un pueblo entero, usted es capaz de traicionar a cualquier individuo. Como fue traicionado por Fidel el mismo Che Guevara, como se verá más adelante, o como hizo con el fiel Abrahantes, Ministro del Interior, anteriormente Jefe de Seguridad del Estado y encargado de la seguridad personal de Fidel. O la manera despiadada con que fusiló al Héroe de la República de Cuba, el General Arnaldo Ochoa, y a Tony De la Guardia.

Estos son los hechos:

1- El Capitán Cristino Naranjo, ayudante de Camilo Cienfuegos, fue asesinado días después cuando entraba al campamento militar de Columbia en La Habana. El parte oficial del gobierno señaló que se trataba de un problema personal con uno de los custodios.

2- El controlador de vuelo del aeropuerto de Camagüey se suicidó de un disparo en la cabeza.

3- El Comandante de la Revolución Jaime Costa Chávez, en su libro "El clarín toca al amanecer", editado por la librería Universal y en entrevistas, testimonia que fue testigo del asesinato de Camilo por orden de Fidel, bajo la instigación de Dorticós, el comunista que había sustituido al anticomunista Urrutia en la presidencia del Gobierno.

Fuente: http://www.arnoldoaguila.com/fidelbiogra.html